Una mezcla es la unión de dos o más sustancias en cantidades variables, que pueden ser separadas por distintos métodos. Por ejemplo, el agua del mar, que contiene agua y sal, es una mezcla de esas dos sustancias, que pueden llegar a separarse.

Por lo tanto, las mezclas están formadas por sustancias que aunque estén juntas, no están unidas químicamente. Los ingredientes que forman las mezclan se llaman componentes, y pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos.

Existen dos tipos de mezclas:

HOMOGÉNEAS: son aquellas en las que los componentes de la mezcla no son identificables a simple vista. Por ejemplo: el aire, que está formado por varios componentes como el oxígeno, el dióxido de carbono, el vapor de agua y otros gases.

El chocolate es una mezcla homogénea, ya que no se pueden distinguir sus componentes (cacao y leche).
El chocolate es una mezcla homogénea, ya que no se pueden distinguir sus componentes: cacao, leche y azúcar.

Entre las mezclas homogéneas se distingue una de tipo especial: la disolución o solución. En esta mezcla, al componente  que se encuentra en mayor cantidad se le denomina solvente o disolvente y al que se encuentra en menor cantidad, soluto. Un ejemplo común podría ser un sólido disuelto en un líquido.

La mezcla de agua y sal es un buen ejemplo de disolución o solución.
La mezcla de agua y sal es un típico ejemplo de disolución o solución, donde la sal es el soluto y el agua el disolvente.

HETEROGÉNEAS: son aquellas que poseen una composición no uniforme en la cual se pueden distinguir a simple vista sus componentes. Estas mezclas están formadas por dos o más sustancias, que pueden separarse mecánicamente. La ensalada es un sabroso ejemplo de mezcla heterogénea.

Veamos otros ejemplos…

Aceite y agua son una mezcla heterogénea.
Aceite y agua son una mezcla heterogénea.
Las galletitas o cookies es otro buen ejemplo de mezcla heterogénea.
Las galletitas o cookies son otro buen ejemplo de mezcla heterogénea.

 

 

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