El Sol está compuesto por Hidrógeno (73,46%), Helio (24,84%), Oxígeno (0,77), Carbono (0,29%), Hierro (0,16%), Neón (0,12%), Nitrógeno (0,09%), Silicio (0,07%), Magnesio (0,05%) y Azufre (0,04%).

Estas proporciones cambian lentamente a medida que el Sol convierte el Hidrógeno en Helio en su núcleo.

El Sol es una gran bola de gases calientes.
El Sol, una gran bola de gases calientes.

El Sol es una estrella que se encuentra situada en el centro del Sistema Solar. Se formó hace 4.650 millones de años y permanecerá activo aproximadamente otros 5.000 millones de años más. Estructuralmente está formado por seis capas que, desde el interior hasta el exterior, son: el núcleo, la zona radiactiva o radiante, la zona convectiva, la fotósfera, la cromósfera y la corona solar.

Las capas del Sol.
Las capas del Sol.

El núcleo es la zona central del Sol, cuya presión es de 250 mil millones de atmósferas terrestres y su temperatura es de 15.000.000 °C. A esa temperatura tan alta se produce un fenómeno llamado fusión nuclear, por el cual cuatro núcleos de Hidrógeno (protones) se fusionan transformándose en un núcleo de Helio. Esta fusión termonuclear es la fuente de toda la energía solar que asciende hasta la superficie, a través de un proceso conocido como convección, donde se liberan luz y calor. La energía generada en el núcleo del Sol tarda un millón de años para alcanzar la superficie solar.

A gran escala, el Sol convierte unos 564 millones de toneladas de Hidrógeno en 560 millones de toneladas de Helio cada segundo. Esto significa que unos cuatro millones de toneladas de materia son transformadas en energía solar, de la cual una pequeña parte llega hasta la Tierra y mantiene la vida en ella.

Comentarios