El óvulo después de fecundado recibe el nombre de huevo o cigoto.

Óvulo siendo fecundado por un espermatozoide.
Óvulo siendo fecundado por un espermatozoide.

La fecundación -unión del óvulo y el espermatozoide- se produce en la ampolla o porción ampular de la trompa de Falopio. Luego de la fecundación, el cigoto (óvulo fecundado) sufre una serie de divisiones mitóticas que dan origen a un rápido aumento en el número de células que lo forman, llamadas blastómeros. Primeramente el cigoto se divide en 2 células, luego en 4, en 8 y así sucesivamente durante el paso del cigoto a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero.

Pasados tres días de la fecundación, el cigoto se encuentra dividido en 16 células, recibiendo a partir de ese momento el nombre de mórula. A los cinco días, la mórula ya presenta una división de entre 64 y 70 células, por lo que a partir de ese entonces pasa a llamarse blástula o blastocisto.

El cigoto, a medida que se divide, recorre primero la porción ampular de la trompa, seguidamente la porción ístmica y finalmente la porción intramural, para luego implantarse en el útero. Aproximadamente dos días después de llegar el blastocisto al útero -esto es entre los 6 y 7 días después de la fecundación-, éste se implanta en el endometrio (la capa interna del útero); a partir de ese momento se comienza a hablar de embrión.

Proceso de fecundación.
Proceso de fecundación.

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