Los camellos son animales herbívoros que se alimentan de plantas secas y espinosas que encuentran por el desierto o las praderas.

Los camellos tienen una boca grande con labios muy fuertes, como de goma, que les permiten lidiar con las espinas de casi cualquier planta del desierto. Obviamente las plantas son escasas en el desierto, es por eso que los camellos están preparados especialmente para superar la escasez y aprovechar al máximo el alimento que encuentran, digiriéndolo  varias veces en las tres cámaras que tienen en su estómago.

El agua también es escasa en el desierto, por eso también están preparados para absorber al máximo la humedad de las plantas que consumen, para así conseguir agua. Una vez digerida la comida, la almacenan en forma de grasa en sus jorobas, pudiendo llegar a almacenar hasta 36 kg de grasa en ellas. Si el camello no consigue alimentos, consume esa grasa almacenada en sus jorobas, por lo tanto sus jorobas se van achicando a medida que la consume, incluso llega a caer a un costado la joroba si han consumido toda la grasa. Cuando vuelven a comer, la joroba se infla y recupera su posición original.

Si llegan a encontrar un oasis, los camellos son capaces de beber más de 100 litros de agua, es por eso que al beber agua se ven hinchados, y cuando llevan semanas o meses sin beber, están muy delgados, tanto que se les ven las costillas.

Cabello comiendo la poca vegetación en el desierto.
Cabello comiendo la poca vegetación en el desierto.

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